
Después de varios días sin escribir, me encuentro de nuevo frente al ordenador en un día plagado de acontecimientos tristes, marcado por las inesperadas muertes de Antonio Puerta y Francisco Umbral.
Aunque muchos lo recuerdan exclusivamente por el enfrentamiento que mantuvo en televisión con Mercedes Milá, la figura de Umbral rebasa con creces la tópica fama de personaje díscolo y malhumorado que acompaña a varios escritores españoles, en el caso de Umbral, quizá con justicia.
Su Mortal y rosa es una de las novelas más interesantes del siglo XX, una novela lírica cuya prosa asombra por su belleza y que, sin un argumento sólido, aunque con el motivo recurrente de las inexplicables enfermedad y muerte (en la vida real) de un hijo con apenas seis años de edad, introduce al lector en un mundo de dolor y sufrimiento que lo deja exánime.
En una entrevista a escritores de Castilla-León, le preguntaron qué obra le hubiera gustado escribir. Con su vanidad habitual, Umbral respondió: "Mortal y rosa. Ya la he escrito".
No había escuchado su nombre hasta el pasado domingo, pero me ha impresionado la muerte del futbolista Antonio Puerta.
ResponderEliminarDescanse en paz.
Un drama
ResponderEliminarFrancisco Umbral no me caía demasiado bien pero sus escritos merecen todo mi respeto.
ResponderEliminarUn beso.
Álvaro
Quedan 23 horas para votar en tu encuesta sobre los topillos. Absoluta unanimidad en el método...
ResponderEliminarSe lo comentaremos a Silvia Clemente
ResponderEliminarEs la mejor encuesta que he visto en los últimos tiempos.
ResponderEliminarpatadas en los huevos, a mas de uno se las daba yo, y no necesariamente a topos me refiero.
ResponderEliminarun saludo gente
Mortal y rosa, Trilogía de Madrid y Capital del dolor.
ResponderEliminarUn afectuoso saludo, Pablo. Subscribo la fuente de tu blog a mi explorador.