sábado, 26 de julio de 2008

Un agujero negro (tras otra entrada mítica)


Otro gran parón se ha apoderado de este blog, y creo que es el tercero desde que comencé a escribirlo, hace ya casi un año. Éste último ha sido tan largo, ha sido una entrada tan mítica, con esa I latina de primera parte (afortunadamente poca gente estaría esperando la segunda parte) que casi podría calificarse de agujero negro. El blog ha navegado entre millones de toneladas de antimateria y, como lo contrario de la materia no es otra cosa que el espíritu, o los espíritus, es evidente que esta bitácora se ha pasado más de un mes en el mismísimo cielo, entre estrellas y almas (no entre barras y estrellas, cuidado), como un místico más del Renacimiento español. Y como un místico más ha regresado del firmamento para morir porque no muere, es decir, para vivir, esperemos que por mucho tiempo, alejada de agujeros negros, galaxias lejanas y demás infinitos. Así sea.

7 comentarios:

Diego Fernández Magdaleno dijo...

¡Ya era hora!
Besos,
Diego

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Bueno, ya sabes que algunos dicen que los agujeros negros sirven para viajar en el tiempo...
Un abrazo.

Nodisparenalpianista dijo...

Así sea. Y aquí lo leeremos.

Álvaro Fernández Magdaleno dijo...

Flipanteeeeeeeeeeeeeeeeeeee

Merche Pallarés dijo...

Bueno, bueno ¡YA ERA HORA! Esperemos que el agujero negro no te engulla para los restos... Estaré al loro, a ver cuánto dura... (Bienvenido de vuelta, querido Pablo). Besotes, M.

Euphorbia dijo...

Me alegro de la expansión de este agujero negro. A pesar de que no hace mucho que descubrí este rincón del espacio, he ido pasando con mi nave por si había noticias, no de la huelga, desde luego.
Un saludo

Merche Pallarés dijo...

Por cierto, aquí el UNICO de los ya famosos hermanos Fdez. Magdaleno que se curra el blog es DIEGO. Solo queria dejar constancia... Besotes, M.