jueves, 24 de abril de 2008

Sherlock Holmes (II)

Unamuno decía que, pese a lo que se pensaba, había sido don Quijote el que había creado a Cervantes y no al contrario, y con Sherlock Holmes y Arthur Conan Doyle me parece que estamos en el mismo caso. De hecho, el detective de ficción se le escapó de las manos al escritor real. Como los seis personajes de Pirandello, Sherlock Holmes pasó un tiempo en busca de su autor, que se había empeñado en hacerle desaparecer del mapa con el egoísta propósito de que su sombra cada vez mayor no acabara oscureciendo su realidad cada vez más pequeña. Unamuno pudo matar definitivamente al inolvidable Augusto Pérez de Niebla, pese a sus vanos sueños de existencia, pero el escritor británico no pudo hacer lo mismo, porque para entonces Sherlock Holmes estaba tan vivo y había alcanzado tanta fama que a Conan Doyle no le quedó otro remedio que resucitarlo a regañadientes.

5 comentarios:

Álvaro Fernández Magdaleno dijo...

En una encuesta reciente en el Reino Unido muchos creía que Sherlock Holmes era real y Winston Churchill imaginario.
Un gran cambio de plantilla chamaco.
Un beso

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Estoy de acuerdo contigo en todo. No con la afirmación inicial de Unamuno. En el fondo, lo que le pasaba es que le daba rabia no haber escrito él El Quijote. Le pasaba lo mismo a Borges.

Merche Pallarés dijo...

Pues has escrito la segunda versión en cuatro dias. ¡Enhorabuena! A veces los personajes de una novela sobrepasan al creador/escritor. Un ejemplo: "Don Quijote" es más famoso que su autor. Ya sabes que Pedro nos invita a un intercambio de opiniones sobre el "Quijote". Me parece que va a ser muy interesante. Besotes, M.

manuel-tuccitano dijo...

Son envidias del que quiere reinventar la historia de la literatura... como va la aventura de padre?? saludos

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Álvaro: leí lo de la encuesta y es algo más para llorar que para reírse.
Unamuno, Pedro, tenía esas pequeñas mezquindades.
Ya ves, Merche. Estoy muy pero que muy trabajador.
La aventura de ser padre va fantásticamente bien, Manuel.
Gracias a todos.