miércoles, 11 de noviembre de 2009

No estaba muerta: estaba de parranda.

Hace unos días los medios de comunicación dieron la noticia de un tipo que apareció vivito y coleando en su propio entierro, como el estudiante Lisardo de la leyenda, con la diferencia de que aquel, el actual, asistió a la inhumación de una persona a la que, sencillamente, habían confundido con él. La vida y la muerte de una persona nunca dependió tanto de la opinión de los demás como en este caso. Cinco magníficos familiares, cinco, identificaron un cadáver erróneo. ¿Tantos deseos tenían de verlo muerto? Seguro que el falso finado se estará formulando esa pregunta ahora mismo.
El caso es que el protagonista del luctuoso evento irrumpió en el acto saltándose a la torera el más elemental protocolo que rodea a un entierro: que sea el muerto el que esté en el féretro y, además, que el fallecido no acuda con la primera tajada. ¡Qué fácil habría sido incinerar a este muerto! Habría ardido con más facilidad que Heracles.
Pero no, no estaba muerto: estaba de parranda. Y entonces me vino a la cabeza, no sé por qué, mi blog; abandonado el pobre desde el mes de abril, ni más ni menos. Y entonces supe que mi inconsciente tenía razón: que la blogse no estaba muerta, estaba de parranda. Y que ya era hora de que volviera, aunque fuera arrumbada y borracha.

P.D. Lo triste de esta historia es en lo que casi nadie ha reparado: en que había un tipo que no estaba de parranda: estaba sencillamente muerto. D.E.P.

5 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Imagínate el interés de la familia...al menos al muerto que no lo era (el que pensaban) estuvieron a punto de darle enterramiento..

Y tu de parrandeo....sigues por mi tierra??? y la familia??? saludos Guadiana...digo Pablo

Diego Fernández Magdaleno dijo...

¡¡Ya era hora!!

Merche Pallarés dijo...

¡Bienvenido de vuelta! Me alegro saber que el blog estaba de parranda y no había desaparecido del todo... Ay, pillín, pillín.

No tenía ni idea de esa noticia que nos cuentas. Y, sí, ¿quién será el verdadero fallecido? Es bastante de humor negro... Muchos besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

No sé si volver a decirte que me alegro mucho de leerte, no sea que lo vaya a gafar y tardes meses en escribir otra entrada...

Merche Pallarés dijo...

Leo que tu blog sigue de parranda... Besotes de nuevo, M.