lunes, 23 de noviembre de 2009

La desaparición del cuyo entra en el Diccionario de Autoridades

Hace dos años largos, cuando comenzaba su intermitente singladura la Blogse, escribí una entrada titulada "En busca del cuyo perdido". Culpaba entonces a la prensa en general de la desaparición (en la escritura, porque en la lengua oral es irrecuperable) de ese determinante relativo que un día también fue pronombre (observable hoy como un fósil del Pleistoceno en un famoso poema de Quevedo) y que en la actualidad no es nada o casi nada.
Pero he aquí que, leyendo un texto de Julio Llamazares (protagonista también de los primeros titubeos de la Blogse), titulado El cielo de Madrid, descubro que algunos escritores también han optado por desterrar al cuyo del lugar que el castellano le había encomendado hasta nuestro tiempo.
"Pasados los dos primeros, de los que ni siquiera llegué a saber el nombre, tan rápido se pasaron[...]", escribe Llamazares sin lágrimas, sin sospechar que ha relegado al tímido y apocado cuyo al paro en tiempos de crisis, sin percatarse siquiera de que la frase "pasados los dos primeros, cuyos nombres ni siquiera llegué a saber" es más económica y más eufónica que la suya. Y sin saber tampoco que su frase podría ser empleada por un anti-Diccionario de Autoridades, al estilo de los primeros que elaboró la RAE, de palabras que han sido abandonadas por su propia sangre e inician el largo camino hasta petrificarse en materia de estudio de la paleontología.

(Julio Llamazares, en una imagen de www.elcorreodigital.com)

El aguijón en el vocablo

3 comentarios:

Álvaro Fernández Magdaleno dijo...

Sí señorrrr!!!!!!!!!!!!!!!!

Merche Pallarés dijo...

Sí, 'cuyo' y 'cuán' parecen estar demasiado desaparecidos pero a mi me gusta mucho usarlos y los uso. Besotes, M.

Antonio dijo...

Me alegra ver nuevas entradas en un blog CUYO autor había tomado cierto descanso ;-)
Un saludo.