miércoles, 19 de diciembre de 2007

Trágico erostratismo (II)


Cuando las autoridades se enteraron, gracias a la tortura, de la causa principal del suceso, prohibieron pronunciar el nombre de Eróstrato bajo la amenaza de imponer fuertes castigos a quien desoyera las leyes. Pese a la dureza de las penas, el nombre del pastor efesio no se perdió en el tiempo: prosperó y ha llegado hasta nuestros días.
Pero la Fortuna traidora no suele ser tan propicia para los Eróstratos contemporáneos. Generalmente, sus nombres quedan enterrados bajo la enorme maraña de información y datos que teje y difunde nuestro mundo a diario. Hay demasiados Eróstratos como para que el común de los mortales recuerde cómo se llamaban. El nombre del perturbado que hace un par de semanas convirtió un tranquilo día de compras en una noticia de alcance mundial tampoco soportará el paso del tiempo: es el menor homenaje que merecen sus víctimas.

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En efecto, demasiado Eróstratos: algunos, incluso, gobiernan sectas, grupos o naciones.

Orleans dijo...

Este tema comienza a dar miedo...bueno,y no será porque durante la historia,como bien apuntas,no nos hemos encontrado con perfiles similares....!Será por "narcisistas"!y te diré que los que no van armados son los peores...(casi)

Susana dijo...

Ayer en una tertulia con chupito "de manzana verde" incluído hablaba con unos amigos al respecto del liderazgo.

Ellos abogando en la necesidad de líderes que arrastren masas y yo que siempre llevo la contraria decía que no. ¡Que ni hablar! Que un líder siempre nace desde la miseria o la injusticia (concepto arquetípico)

La cuestión es que yo defendía que ese tipo solo puede aparecer en el tercer mundo. Que actualmente, nuestro ego y nuestro individualismo es el muro que nos protege de esos líderes en nuestra sociedad consumista. Que algunas bondades también tiene.

En fin, después de horas no hubo acuerdo, cada cual se quedó con la suya... "Y no pasa nada"

El sistema se protege, demasiada historia sobre nuestra conciencia colectiva para soportar líderes de masas. Pero eso tiene un precio.

La soledad profunda de nuestro ego sumergida en un paisaje humano inmenso.
Saber vivir siendo nadie es una asignatura pendiente del ser humano.


Un beso... La memoria y la multitud se autogestionan y de vez en cuando ocurre esto.

Estrés en el sistema y aparece un chaval así. Otra víctima por cierto.

Merche Pallarés dijo...

Pues no te puedes imaginar el susto que me llevé yo con lo del asesino de Omaha!!! Pues mi hija, que vive en Londres, acababa de estar allí unos dias antes y había estado precisamente en ese almacén! Fue a la boda de una amiga cuyo marido había sobrevivido a Irak...Felices fiestas! Besotes, M.