lunes, 10 de noviembre de 2008

¡Me he convertido en un personaje de Los lunes al sol!


A veces desayuno en un bar de La Puebla de los Infantes que está junto a la Plaza de la Virgen de las Huertas. A esas horas, sobre las ocho y veinte de la mañana, suelen poblar el local cuatro o cinco parroquianos que dedican su tiempo a mirar al vacío mientras se beben un copazo de anís del Mono o de la Castellana, o un licor de guindas Miura de la vecina Cazalla de la Sierra. En la barra, los cafés corren mayor peligro de extinción que el lince ibérico.

La semana pasada pedí mi café con leche y mi tostada de rigor. A mi lado, un tipo joven que trabaja en la Caixa de enfrente comentaba que su compañero llevaba una semana sin ir al trabajo porque estaba disfrutando del nuevo permiso de paternidad.

- ¿Quince días? ¿Pero es que ha parío él? -preguntó socarronamente el camarero.

Cuatro jornaleros que desayunaban su copita de aguardiente (hay que recordar que el desayuno es la comida más importante del día) se inmiscuyeron en la conversación. Uno contó un caso de un trabajador que había tomado la baja de paternidad.

- Al volver le mandaron otra vez a su casita.

A los demás parroquianos les pareció natural la actuación de la empresa. Me pareció una postura curiosa en un pueblo en el que gobierna IU y en el que el PP apenas tiene representación, pero el voto en muchos casos no es que sea secreto, es que es inescrutable (aunque haya que escrutarlo por cojones).

- Es que ahora hay que mimar el puesto de trabajo -continuó otro.

- No, no -terció un tercero- es que tener un trabajo con sus fines de semana, sus puentes, sus vacaciones pagadas... es que no es tan sencillo.

Mordí un trozo de mi tostada aún a medias y miré con atención los rostros de todos los que me acompañaban en el bar. Si hubiera visto a un tipo gordo, con barba y un parecido razonable a Javier Bardem no hubiera dudado ni un instante de que me había convertido sin enterarme en un personaje de Los lunes al sol. Menos mal que nadie recurrió a la etimología de la palabra antípodas: anti podas, 'locon trario'. Si no, habría llegado a dudar de mi propia existencia.

12 comentarios:

Antonio dijo...

El mundo está loco, loco...
(cuando oigo hablar a mis alumnos -y alumnas- tengo la impresión de que, ideológicamente, hemos retrocedido un siglo)

Anónimo dijo...

Con lugares como La Puebla, no hace falta que nadie se invente otro Macondo. La realidad siempre supera la ficción.
Adela

Cecilia Alameda Sol dijo...

Peor para esos que no saben disfrutar de la paternidad, de las delicias de un bebé en casa, de verle crecer y hacerse querer tanto como el crío querrá a la madre que le cuida. Peor para ellos. No saben lo que se pierden.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Ay, que todo sea una ficción...

manuel de la rosa dijo...

joder¡¡¡ que animales... pero amigo, es que esto no es cuestión de política sino de educación...que bestias...saludos

Isabel Huete dijo...

Quizá en apariencia hayamos ganado mucho pero mentalmente la España profunda todavía existe. Ni televisiones basura o no, hay todavía ideas que se mantienen inamovibles. Una cosa es oírlas y aceptarlas y otra muy distinta ponerlas en práctica.
¡Felicidades por tu cumple, Pablo! aunque sea con retraso. Me he enterado al ver el blog de Diego.
Un besazo grande.

Euphorbia dijo...

Hay conversaciones en las que mejor no entrometerse porque si no sales escaldado, hay que observarlas con ojos de etólogo.
Lo digo por experiencia.
Un beso, Pablo

Cecilia dijo...

Felicidades con un día de retraso, Pablo

fran dijo...

Buenas noches Pablo, desde Palazuelo,yo pienso que por las razones que sean hemos perdido algunos "principios" y actos como el de esa empresa nos pueden parecer casi normales, como nos lo parece que las grandes superficies abran festivo, horarios a su gusto, etc.

Merche Pallarés dijo...

Pues por ISABEL me entero de tu cumple ¡MUCHISIMAS FELICIDADES querido Pablo!
Qué "desayunos" más sanos tomaban tus contertulios del bar... Así, no me extraña que sus neuronas anden descuajeringadas... Muchos besotes y que cumplas muchísimos mas, M.

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

El tema es, Antonio, si hemos retrocedido o si es que no hemos avanzado nunca lo que habíamos creído.
Desde luego, Adela.
Cecilia, por supuesto. Lo digo por experiencia: tengo un hijo de once meses que me está agarrando en este momento del jersey para que lo coja.
No es ficción, Pedro. En algunas zonas es hasta lo habitual.
Sí, Manuel, cuestión de educación, pero la familia, la calle y la tele educan que da gusto.
Isabel: Sí existe la España profunda, por supuesto, aunque imagino que algo de profundidad habrá en los demás países. Yo, Euphorbia, no dije ni pío. Soy de los tuyos.
Isabel, Merche y Cecilia: gracias por la felicitación. Sí, ha caído uno más.
Merche, esos desayunos revitalizan cuerpo y mente.
Fran, lo hemos perdido o nunca los hemos tenido. Al menos como sociedad en general.Buen pueblo, Palazuelo. En poco más de un mes, andaré por allí.
Un abrazo a todos.

Anónimo dijo...

Uno de la puebla, si de ese pueblo, uno que cuando la mayoría de los que opinan en el blog estaban en la universidad, este que escribe le dolían los huesos de trabajar en el campo para que lleguen los producto lo mas frescos posibles a vuestras ciudades, y después de leer algunos comentarios y tacharnos de no saber disfrutar de nuestros hijos, si ustedes le llaman disfrutar estar 15 días de baja, bueno en ese caso no sabemos, el campo no da baja por paternidad, los políticos que si han ido a la universidad, nunca han pensado en eso, hay que perdonarlos tendrán otras cosas mas importantes que hacer, como leer la prensa. Y algunos de los que han comentado que dejen de ser ilusos, y se den una vuelta por el mundo rural que les vendría muy bien, y de nuestros hijos no disfrutamos mas que nadie no, pero si como el que mas de eso no tengan ustedes la menor duda, un amigo de La Puebla de los Infantes.