Ahora sólo nos falta decidir una cosa: ¿cómo (coño) liquidamos a las topillas?
viernes, 31 de agosto de 2007
Resultados de la encuesta sobre la eliminación de los topillos
Ahora sólo nos falta decidir una cosa: ¿cómo (coño) liquidamos a las topillas?
jueves, 30 de agosto de 2007
Los (extraños) eventos consuetudinarios que acontecen en la tele

martes, 28 de agosto de 2007
En la muerte de Francisco Umbral

viernes, 24 de agosto de 2007
jueves, 23 de agosto de 2007
Riosecana poética (o bejarana poética II)

Las siete diferencias
Microtus arvalis castellanensis


Microtus arvalis leonensis
Solucionario: hallen la respuesta de las siete diferencias preguntando a cualquier cargo electo de UPL o a don Julio Llamazares.
1. Toreando en el Ártico de Álvaro Fdez. Magdaleno.
2. Madrid de Diego Fernández Magdaleno.
3. Lunares de Luis Felipe Comendador.
miércoles, 22 de agosto de 2007
El eterno retorno (de la programación televisiva)
Este año les ha dado por repetir hasta las telenovelas. El siguiente paso es evidente: en breve aparecerá Matías Prats en el telediario con la primicia de que dos aviones se han estrellado contra las torres gemelas y, al día siguiente, Lorenzo Milá comenzará el suyo con las urgentísimas imágenes de Arias Navarro anunciando la muerte de Franco.
¿Creen que exagero? Esperen y verán.
1. Mapa de Springfield, la ciudad de Los Simpsons
lunes, 20 de agosto de 2007
El sabio del cerebro fosilizado

La entidad histórica de las avanzadas ideas del presidente del CSIC no queda ahí. Su vanguardismo y su modernidad positivista le conducen a negar la importancia de las letras (otra vez la estúpida -y relativamente reciente- dicotomía entre ciencias y letras). "Vosotros no tenéis realidad", dice Martínez Alonso orgullosamente, como dueño de una verdad absoluta, como si redescubriera América; como si el lenguaje, la literatura, la música, no existieran, no fueran realidad; como si la realidad sólo se hallara en lo asible, en lo medible, en lo que tiene peso, masa, en lo que se puede cuantificar, en lo objetivo; como si la belleza o la alegría, o el dolor y la pena, fuesen palabras sin sentido que sólo interesan al ser humano, o peor, que sólo existen, en cuanto que provocan un arqueamiento de los labios y unos centilitros de lágrimas.
domingo, 19 de agosto de 2007
Bejarana poética

miércoles, 15 de agosto de 2007
El asno de oro y la novela picaresca

martes, 14 de agosto de 2007
En busca del cuyo perdido
Hay cientos de errores, pero me interesa detenerme, no en un error en sí, sino en un olvido, en un destierro. Los periodistas han condenado al ostracismo (como dirían ellos mismos) a la palabra cuyo, el determinante relativo que no es que nos alegrara la vida, pero cumplía una función dignísima. Y lo peor de todo es que la frase sustitutiva resulta un circunloquio insoportable. De "Los dos hombres, cuya nacionalidad se desconoce, han sido trasladados a un centro de acogida" a "Los dos hombres, de los que se desconoce la nacionalidad..." hay un gran trecho.
Hagamos propósito de enmienda, pidamos perdón a cuyo y levantemos el destierro a un relativo que tiene tanto derecho a subsistir como sus congéneres. He dicho.
lunes, 13 de agosto de 2007
Fernando Alonso, discriminado en McLaren

viernes, 10 de agosto de 2007
Hasta las señales mienten
Lo que jamás se me hubiera ocurrido es que las señales de tráfico también mintieran. Para información de Pere Navarro, debo decir que las señales de tráfico me han engañado varias veces. La primera fue en la A 92. Las señales me indicaban que fuera hacia Córdoba por Antequera cuando estaba al lado de Écija. Como pensé que la DGT o la Consejería o el Ministerio (¿quién se encarga de las señales?) no tenía motivos para engañarme, seguí confiadamente las indicaciones hasta que, desesperado, a la altura de Estepa, me di la vuelta.
Este jueves volvió a ocurrir: en la A3 una señal informaba de que en la salida se hallaba un área de servicio. Y, o mis ojos se encuentran en lamentable estado, o allí no había nada. Ni gasolinera, ni bar... Un hotel en ruina. La salida me llevó en dirección a Minglanilla. Allí, tomando un café con leche en una cafetería (ni rastro de gasolinera), pensé que Pere Navarro y su gente me debían una.
sábado, 4 de agosto de 2007
Analogías sumarias


Algo muy extraño debe de estar pasando en este país (nación, nacionalidad, o meganación de naciones, qué sabemos nosotros) cuando escritores de la talla de Julio Llamazares dedican parte de su tiempo (varios artículos) a la cuestión del nacionalismo-regionalismo con recursos tan manidos como fuera de lugar. Siguiendo la moda al uso, no olvida don Julio la obligada alusión a Franco en los textos en los que se critica el centralismo castellano (es decir, centralismo es igual a dictadura), y mucho menos la comparación con alguna de las tragedias más desoladoras de la historia de la humanidad. Don Julio podría haber recurrido a la Guerra Civil, la represión franquista, el Holocausto nazi, pero en este caso se ha decidido por comparar un supuesto (y falso) acallamiento de la "cuestión leonesa" con los procedimientos de disuasión del bueno de Stalin. Mi ignorancia me ha impedido conocer las deportaciones de leoneses opuestos a la dictadura castellana a Siberia, o a los Ancares, donde también hace un frío que pela, ignoro las detenciones y ejecuciones sumarias, etc.
En su programa (lo vi en Sé lo que hicisteis), Manolo Giménez hizo una comparación de semejantes proporciones a ésta. Comparó las inundaciones de Villarrubia de los Ojos (creo), en la que cientos de personas perdieron sus casas (hay un barrio entero en construcción) con el anegamiento de su garaje.
Tal falta de perspectiva, más en un hombre de la talla de Llamazares, sólo puede explicarse en
el ambiente cargado, espeso, de identidades, valles, regiones, nacionalidades y naciones que salpican, empobrecen y lastran el progreso de este país.