jueves, 8 de noviembre de 2007

El test

En momentos como éste, me viene a la mente una de las grandes paradojas que maneja habitualmente el hombre de a pie: que para entrar a trabajar como barrendero se exija el graduado escolar, mientras que para aspirar a cualquier cargo político, incluidos los de diputado, senador, ministro y presidente del gobierno, no se requiera ningún título, sólo la aprobación de los ciudadanos, que no es poco. La paradoja es tan sangrante como insoluble, y desde aquí no pretendemos abrir un debate sobre el tema, que está tan bien como pueda estarlo en cualquier otra democracia del mundo; sin embargo, a veces, cuando se escuchan las barbaridades que perpetran los aparatos fonadores de muchos integrantes de nuestra clase política, se echa de menos que los candidatos no tengan que superar, al menos, un test psicotécnico, nada extraordinario, el mismo que la DGT exige para poder obtener el carné de conducir, incluso aunque los exámenes psicotécnicos se practiquen con el mismo sistema que utilizaba la empresa en la que yo me lo saqué por primera vez. En una sala del centro médico, un empleado me entregó un papelito en el que se me consideraba apto sin haber pasado aún ni una sola prueba.
Con todo, según está el patio (el ruedo ibérico), me temo que gran parte de nuestros políticos no superaría el examen ni aunque sus sesudos asesores estuvieran soplándoles las preguntas por el pinganillo. El test provocaría tal debacle que no quedaría otro remedio que convocar elecciones anticipadas.

15 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Dada la forma de captar políticos profesionales y apoltronados de este país (que quede claro, de todos los signos), ¿no será que son elegidos conscientemente entre los más moldeables y menos preparados?

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Es muy probable.

k dijo...

omo no veo el e-mail, aprovecho este espacio de comentarios para decirte que te he incluido en la lista de mi blog, si no tienes inconveniente.
http://kalikrates.wordpress.com/

Un saludo

¡Ah!, por cierto ya que estoy aquí, esa misma paradoja me la he planteado muchas veces.

Evan dijo...

Esto que leo me da tranquilidad, al menos no pasa solo en argentina...

Saluditos Pablo!!

Roberto Sanz dijo...

Pablo, he leído que es tu cumpleaños: ¡Muchas Felicidades! Espero que tengas un día estupendo.
Un abrazo

nerea dijo...

Uff... suspenden todos fijo!!! vamos, ninguna duda... ¿¡es tu cumple?! ¡Felicidades!

Besicos y buen finde!

Nodisparenalpianista dijo...

Por no hablar de la indecencia de muchos de ellos. Muy bien visto. Y felicidades, ya que estamos.

Susana dijo...

Hola Pablo, que puedo decirte, estoy muy cabreada con nuestra clase política.

El ejemplo más patético sobre los políticos del ruedo ibérico como los llamas ;-) un detalle del caso Marbellí.

Uno de ellos cuyo nombre no quiero recordar que tenía un cuadro de Miró decorando el water de su casa.

Sin comentarios

Susana dijo...

¿Es tu cumple?... Felicidades!!!

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Sí es mi cumple. Gracias a todos por las felicitaciones.

manuel-tuccitano dijo...

que rzón lleva a migo...en mi pueblo natal Martos...LA MAYORÍA DE LOS CONCEJALES NO TIENEN NI EL GRADUADO...ESCOLAR...que buenos gobernantes...al menos cobrar si s cobran..saludos

Pd: de paso felicidades ¿cuantos? ¿23?

luis felipe comendador dijo...

Felicidades, mayorzote.

Te deseo lo mejor, aunque ya tienes una familia extraordinaria, y eso es más de medio camino andado.

Un beso gordo del osote bejarano.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Bueno, felicidades, que estaba esperando a que publicaras entrada ayer viernes pero se conoce que como estabas de celebración pensabas en otras cosas. Normal. Felicidades, Pablo.

Compulsiones dijo...

Si yo te contara, que lo veo desde dentro...

En fin, es condición humana. Paradojas de doble rasero, titulitis para lo trivial y para el juicio de dios y libertad para el gobierno de la mayoría. ¿No será que nuestros políticos son una buena medida de la mediocridad de su ciudadanía?

Saludos,

Pedro

alejops dijo...

Hay muchísima gente muy bien preparada en España como para que cuatro ignorantes nos manejen. Algo va mal, quizá deberíamos cambiar el sistema de partidos y de elecciones