martes, 20 de noviembre de 2007

Salamanca:12 de octubre de 1936 (I)

Hay muchos episodios de la historia de España que parecen sacados de un pasaje de una novela o de una película, aunque veo difícil que el escritor más vigoroso y con mayor talento hubiera logrado que las más preclaras musas le soplaran dulcemente al oído unos hechos tan sobresalientes como los que tuvieron lugar en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936. Se celebraba entonces el Día de la Raza en un país sumido en la destrucción de la contienda bélica y en una ciudad que estaba sufriendo la furibunda represión del bando sublevado. En el Paraninfo, junto a otras personalidades, se encontraban el Rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, y Millán Astray, fundador de la legión y una de las cabezas visibles de los nacionales.

El suceso no ha sido llevado al cine (aunque para hacer una obra maestra sólo se necesitan un par de cámaras y un buen elenco de actores), pero sí a la escena. En la Feria de Teatro del Sur, que se celebra a principios de julio en Palma del Río, un montaje presentaba a Millán Astray como un personaje prácticamente guiñolesco, con su invalidez guerrera a cuestas. Cantando bajo las balas, un mano a mano entre Astray, encarnado por Adolfo Fernández, y un pianista que se encarga de la banda sonora y de acompañar al protagonista en los números musicales, cuenta a partir del leit-motiv continuo de los sucesos del Paraninfo varios acontecimientos de la vida del militar español que le han convertido en el inválido que es en 1936, cuando se enfrenta con Unamuno.
Las palabras que pronuncian Astray, Unamuno (y otros, como José Mª Pemán) van más allá del "Mueran los intelectuales. Viva la muerte" del legionario y del "Venceréis pero no convenceréis" que le espetó don Miguel, que hasta ese momento pasaba por ser el intelectual más importante que apoyaba el alzamiento.
El asunto es muy extenso, así que acabaremos esta entrada como algunos capítulos de las series televisivas: "Continuará".
Las múltiples heridas de guerra de Millán Astray

6 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Perdóname la autorreferencia. Hay testimonio fotográfico de gran interés, que comento en:
http://laacequia.blogspot.com/2007/03/una-maana-de-domingo.html
Es un momento apasionadamente histórico, dramático y cinematográfico, como señalas con gran acierto.
Saludos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Gracias por la advertencia, Pablo. El enlace que está en la entrada que cito en mi comentario anterior no funciona: era a la página de la Obra social de Caja España en la que se publicitaba la exposición "Don Miguel de Unamuno. Una vida en fotografías". Hay catálogo con el mismo título. Mi entrada hace referencia a alguna de las fotografías expuestas en las que se ve tanto la mesa presidencial del acto como la salida de los implicados a la calle. Ésta es muy significativa. Espero con avidez la continuación de tu post.

k dijo...

Me tienes en ascuas.

Paco dijo...

estare pendiente de esa continuación...

manuel-tuccitano dijo...

voya leer el otro...las historias por capitulos a medias no se pueden comentar...pero vaya...con los contertulios

Anónimo dijo...

realmente no dijo muera la intelegencia, sino muera la intelectualidad traidora, como asi siempre lo atestiguo tanto el como el resto de la gente que estaba en la tribuna, debido al griterio de la gente apenas se escucho lo de "...traidora" desvirtuandose la frase en un "muera la inteligencia"

p.d.: solo sus enemigos le llamaban Astray, era mas conocido como Millan (su apellido original era Millan pero al morir su padre al cual admiraba mucho adopto los dos apellidos de su padre millan astray,pasando de Jose Millan Terreros a Jose Millan-Astray Terreros)