lunes, 24 de septiembre de 2007

Exigir el maná

El fenómeno que se está dando en Andalucía tras el pacto entre Chaves y Zapatero para las inversiones del Estado en su comunidad refleja claramente la situación a la que ha llegado la España de las autonomías. Tras la visita, los periódicos principales y sus más preclaros colaboradores y columnistas no han criticado el nuevo sistema de adjudicación de las inversiones del Estado en algunas CC.AA., establecido en ciertos estatutos unilateralmente siguiendo la vieja máxima de "esto es mío porque a mí me sale de los cojones", sino que lo que se ha criticado es que el gobierno central de turno ha vuelto a timar a Andalucía (así, en general) porque va a recibir menos inversiones que Cataluña.
La extrema desigualdad de la financiación autonómica la puso de manifiesto Pedro Solbes indirectamente diciendo que el sistema podría soportar ciertas licencias presupuestarias siempre que no se apuntasen a ellas todas las autonomías. Porque hay políticos españoles listos como ardillas: los que han elegido para la financiación el rasgo con el que más dinero recibe su comunidad: en Cataluña, el PIB, pero no porque eso la beneficie; en Andalucía, la población, pero no porque Andalucía sea la comunidad más poblada (eso no es más que una casualidad), sino porque es lo justo. Siguiendo la misma lógica, el estatuto de Castilla-León debería dictar que se calculen las inversiones del Estado teniendo en cuenta su extensión y Cantabria podría calcularlas por la producción de sobaos pasiegos. Y éstas dos al menos pillarían algo, porque las últimas autonomías que revisen su estatuto (mira que les han advertido que se den prisa) no sólo no recibirán ni un duro de nadie (pobrecillas), sino que es muy probable que tengan que poner bote. Y chitón, no vayan a resultar de un centralismo reaccionario y, a lo peor, filofascistas.
La reforma de los estatutos de autonomías de esta solidarísima España ha puesto de moda varias frases hechas dignas de las mismísima Teresa de Calcuta: "¿Qué hay de lo mío?", "Lo mío, mío y lo de los demás, a medias" y "El que venga atrás que arree". O, mejor aún, que se joda.

7 comentarios:

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Es la célebre "solidaridad interterritorial".
Besos,
Diego

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Celebérrima...
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Ahora bien: ¿qué le toca a la maceta que tengo en la terraza? ¡Autonomía para el tiesto de mi ficus ya!

sergio magdaleno dijo...

Mislata independiente ya ,con el menudo de drogas que tenemos me rio yo de la agencia tributaria .
Y por supuesto no dejare de hablar de la milicia de mi pueblo :¡ viva la policia local de mislata ! , ¡Selección que represente a mislata en el mundial ya ! .Si tenemos hasta campo de futbol 7 de cesped artificial .yo me propongo como defensa central leñero .
¡saludos primos!

Orleans dijo...

tonto el último!
Hay que arrimarse al arbol que mejor sombra proporciona para vivir como un majara(dijo uno de mis vecinos en una reunión de la escalera queriendo decir Marajá,por supuesto).

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Pedro: cuidado con el ficus que dentro de poco te va a pedir un tanto por cierto del agua y de la claridad que entra en tu casa.
Y Mislata independiente, cómo no, faltaría más, Sergio. Pídeselo a Camps sin perder un segundo.

Y Orleans, creo que tu vecino, el pobre, no iba muy desencaminado.

PªłiLu dijo...

sip, acá tenemos el forum. yo no estoy muy contenta, ni siquiera esta terminado :( le faltan muchos detalles..


te mando un saludo!