Esta semana, la microencuesta de La Blogse arroja un resultado que no deja de ser sorprendente si lo comparamos con las audiencias millonarias que cosecha el programa en cuestión en todas sus emisiones. De la mano de un alto cargo de la policía británica, que pedía la legalización de las drogas, este blog preguntaba qué podría ilegalizarse para compensar dicha despenalización. La mayor parte de nuestros lectores (el 34%) apoyaría la ilegalización rotunda, absoluta e inmediata de Escenas de matrimonio, novedosísimo programa anteriormente conocido como Matrimoniadas, por encima de las demás opciones de la microencuesta: las ruedas de prensa de Pepiño Blanco, a la misma altura que los coches tuneados (24%).Curiosamente, los blogseros prefieren los atascos (sólo un 17% de votos), quizá porque entre los encuestados impera el realismo ante los acontecimientos inevitables de la vida: la muerte, la hipoteca y los atascos en las grandes ciudades. Las "retenciones", además, se pueden usar para muchas cosas. Es cuestión de organizarse: leer el periódico, maquillarse, hablar por el móvil, usar el portátil, tomar un café de termo calentito, hacer pesas... son algunas actividades que cualquiera puede realizar en un situación así. Hasta cursos de CEAC o de CCC habrá hecho algún conductor espabilado aprovechando el tiempo libre que dejan los atascos. En los embotellamientos (no había palabra más fea), todo el mundo acaba haciendo lo que le da la gana. Se respira un ambiente de amplitud y de libertad como en pocos sitios, más ahora que está de moda pedir la erradicación o la retirada de aquello que nos molesta o con lo que no estamos de acuerdo. Por ejemplo, la Federación de Mujeres Progresistas ha exigido a Telecinco que retire Escenas de matrimonio. Nosotros sólo queríamos que fuera ilegalizado... simbólicamente. No queremos amargarle la "fiesta" a cuatro millones de personas.