Me he interesado por la biografía de Vaz de Soto, que mi supina ignorancia desconocía, y leo en alguna página web, más o menos fiable, que estudió en la universidad Filosofía y Letras, aunque no especifica qué especialidad, y leo también que ha escrito a lo largo de su vida varios libros dedicados a la lingüística, a la dialectología, como Defensa de la lengua andaluza (1981) y El habla en la tierra de Aliste (1967).
Precisamente por eso me choca que Vaz de Soto, cuyo bagaje es indiscutible, cometa un error de bulto en el mismo artículo en el que pone a caldo a una presentadora de televisión por ser "pesada": considerar que "ibérica" en "península ibérica" es un adjetivo determinativo. Por resumir, diré que son adjetivos determinativos los que conocemos comúnmente como determinantes, palabras que sirven para actualizar y concretar al sustantivo al que preceden. Por eso algunos lingüistas los denominan actualizadores: artículos, posesivos, demostrativos... Si nosotros decimos "parque", aludimos genéricamente a todos los parques (y a ninguno), pero si decimos "el parque" o "este parque" o "tu parque", nos estamos refiriendo a un parque concreto. Ese es el trabajo que realizan los adjetivos determinativos, y no es equivalente al que efectúa el adjetivo "ibérica".
En realidad, "ibérica" es un adjetivo calificativo, como "amarillo", "alto", etc., y lo es porque remite a una cualidad del sustantivo del que depende. Confundir un adjetivo calificativo con uno determinativo sí es un error grave y no decir península ibérica en vez de península a secas por mucho que no lo exija el contexto.
Cuando alguien se pone a censurar supuestos fallos lingüísticos, y más cuando se hace sin el más mínimo sentido del humor, ha de tener especial cuidado de no incurrir en ningún error, porque puede acabar convertido en el cazador cazado. Claro, que a Vaz de Soto siempre le quedará la enseñanza que la malevolente sabiduría popular ha venido atribuyendo principalmente a los curas: "Haz lo que yo diga y no lo que yo haga".
