Hace ya dos años que me presentaron en una habitación del hospital de la Cruz Roja de Córdoba a un bebé que intentaba sobreponerse del frío con el que había nacido con un pijama amarillo y un gorrito azul que prácticamente le tapaba toda la cara. Hoy lo hemos celebrado por todo lo alto con unos regalos que han atacado directamente a sus tres grandes pasiones (si exceptuamos el fútbol): Pocoyó, los coches y... los zapatos.
(Este año se me ha pasado volando. Sólo me ha dado a escribir nueve entradas...)
(Este año se me ha pasado volando. Sólo me ha dado a escribir nueve entradas...)

