jueves, 8 de mayo de 2008
Historia de una contusión vulvar
lunes, 5 de mayo de 2008
Sherlock Holmes (III) (Holmes y House)
lunes, 28 de abril de 2008
Platón, el mito de la caverna y Josef Fritzl

Ahora sabemos que los cautivos de Platón son austríacos. Algunos nietos (y a la vez hijos) que Josef Fritzl tuvo con su hija Elisabeth han vivido en la caverna durante casi veinte años sin conocer el mundo real más que a través de una televisión que hacía las veces de la pared del antiguo mito. Hace apenas unos días fueron liberados. Cuando los presos hayan sentido en sus ojos la luz del sol, se habrán sentido como en el cielo, almas oscuras que se han encontrado de repente vagando por el Paraíso.
jueves, 24 de abril de 2008
Sherlock Holmes (II)
Unamuno decía que, pese a lo que se pensaba, había sido don Quijote el que había creado a Cervantes y no al contrario, y con Sherlock Holmes y Arthur Conan Doyle me parece que estamos en el mismo caso. De hecho, el detective de ficción se le escapó de las manos al escritor real. Como los seis personajes de Pirandello, Sherlock Holmes pasó un tiempo en busca de su autor, que se había empeñado en hacerle desaparecer del mapa con el egoísta propósito de que su sombra cada vez mayor no acabara oscureciendo su realidad cada vez más pequeña. Unamuno pudo matar definitivamente al inolvidable Augusto Pérez de Niebla, pese a sus vanos sueños de existencia, pero el escritor británico no pudo hacer lo mismo, porque para entonces Sherlock Holmes estaba tan vivo y había alcanzado tanta fama que a Conan Doyle no le quedó otro remedio que resucitarlo a regañadientes.lunes, 21 de abril de 2008
Sherlock Holmes (I)
miércoles, 9 de abril de 2008
Tercer regreso
jueves, 6 de marzo de 2008
Un día de cólera

Con la publicación de Un día de cólera, Arturo Pérez Reverte ha dado seguimiento a una serie histórica que, aún en ciernes, guarda algunas semejanzas con los Episodios nacionales, de otro Pérez: Galdós. Pérez Reverte se apunta a la novela histórica casi de efemérides: publicó Cabo Trafalgar con motivo del bicentenario de esa batalla naval y Un día de cólera ha visto la luz en el bicentenario de los tristes sucesos que se desencadenaron en Madrid el 2 de mayo de 1808.
La novela transita por algunos temas que apasionan a su autor: el arrojo, la valentía, el orgullo, la rebelión contra los opresores, contra la injusticia, en favor de la libertad individual y en defensa del pueblo. El destino trágico, asumido por algunos de los protagonistas de los hechos, se encarna especialmente en el capitán Luis Daoiz, pero también en otros, como Velarde. La novela ensalza a los participantes de una rebelión que devolvió la dignidad perdida a un pueblo abandonado a su suerte por unos gobernantes viles, obtusos y cobardes. Pérez Reverte, ricamente documentado (la novela incluye un anexo con una bibliografía específica sobre el tema), homenajea a los protagonistas del levantamiento mencionándolos a todos casi obsesivamente, lo que hace en ocasiones farragoso el discurso, pero también emocionante y cercano. Por contra, a los franceses, salvo algunos casos concretos, apenas si los nombra, buscando el contraste entre unas personas humanas, individuales, con sentimientos y una máquina inmensa, perfecta e inhumana, el temible ejército francés, aunque, como en Cabo Trafalgar, no falten muestras de piedad en ambos bandos en un día y una noche terribles cuya brutalidad inmortalizó Goya, que aparece como personaje en la novela (otro elemento muy del gusto de Reverte), en sus célebres Fusilamientos del tres de mayo.
lunes, 3 de marzo de 2008
Una entrada persistente
Hace mucho tiempo que no escribo, entre otras cosas, como habéis imaginado muchos de los que leéis (o leíais) mi blog, por Diego. Pero no toda la responsabilidad es suya. Si algo no quiero es usar a mi hijo como pretexto de todo lo que no hago porque no puedo o porque no quiero, excusa tan manida que, aunque a veces es cierta, ya nunca me creo. Me he metido en demasiados fregados este año y lo primero que se ha resentido han sido las devociones, ya que las obligaciones son insoslayables.
Así, he ido retrasando día a día mi regreso al mundo bloguero y me he perdido muchísimas cosas que en este tiempo me ha ofrecido: un fantástico regalo de mi querida Nerea (del que me enteré gracias al correo electrónico) o un premio que me otorgó Alejops con una deferencia que me dejó perplejo.
He dejado de enterarme de las peripecias vitales de Merche Pallares, de ver el agua que discurre por la acequia de Pedro, las palabras que se escriben y desaparecen en las aguas a más velocidad incluso que en la arena, y el lento y rumoroso transcurrir de la lúgubre góndola por los angostos e incorruptibles canales de la Venecia dieciochesca. Y tantas otras cosas.
Pero aquí estoy de nuevo. He vuelto. Y para quedarme.
Digo yo...
lunes, 21 de enero de 2008
El patrón sin barca.
jueves, 17 de enero de 2008
El puritanismo, lo políticamente correcto y una profesora inglesa
martes, 15 de enero de 2008
De cajón

domingo, 13 de enero de 2008
Para que yo me llamara Ángel González
